06-06-2008 El BCE planea subir el mes que viene los tipos de interés en la eurozona
Trichet reconoce que el BCE está en estado de «alerta elevada» ante el constante incremento de los precios en la UE. Los deja en el 4% y revisa al alza las previsiones de inflación de la zona euro para el 2008 y el 2009.La inflación sigue siendo el enemigo a batir y bajar los tipos de interés solo serviría para engordarla. Así que el Banco Central Europeo se mantiene en sus trece, y, en línea con sus últimas decisiones y tal y como esperaban todos los analistas, acordó ayer dejar el precio del dinero en el actual del 4%. Sin embargo, y al contrario que en ocasiones anteriores, el BCE ha anunciado que estudia ahora una subida de tipos, que podría decretar en julio y que provocaría nuevos incrementos en las letras de las hipotecas que pagan las familias europeas.
A pesar de las presiones que está recibiendo de muchos Gobiernos de la zona euro, que le reclaman que suavice las condiciones crediticias para frenar la desaceleración económica, el consejo de gobierno del BCE estima que la situación en los mercados financieros aún es demasiado inestable y que, sobre todo, existen previsiones muy negativas sobre el comportamiento de la inflación. A juicio de los máximos responsables de la entidad, todo ello desaconseja por el momento abaratar el precio del dinero.
«Mantenemos una situación de alerta elevada frente a los precios», dijo el presidente del Banco, Jean Claude Trichet, en la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno. Trichet, quien ha venido reiterando desde hace meses que la lucha contra el IPC es la tarea primordial del banco, explicó también que la entidad se plantea elevar los tipos tras revisar al alza las previsiones de inflación de la zona euro, atendiendo a las perspectivas pesimistas sobre el comportamiento de los precios de los alimentos, el petróleo y las materias primas.
IPC de hasta el 3,6%
Así, el Banco Central Europeo prevé que el incremento del IPC de la eurozona se sitúe entre el 3,2 y el 3,6% este año, frente a la horquilla que barajaba en marzo y que ubicaba las previsiones de inflación entre el 2,6 y el 3,2%. Para el año 2009, el BCE calcula que los precios se elevarán entre un 1,8 y un 3%, cuando en marzo estimaba para ese ejercicio una cifra de entre el 1,5 y el 2,7%. En la actualidad, y según los últimos datos de la Oficina Estadística de la Comisión Europea, la inflación interanual de la zona euro llegó al 3,3% en abril; y la del conjunto de los Veintisiete; al 3,6%. España rebasó la media de la eurozona en casi un punto y se situó en el 4,2%, pero en algunos países, como Eslovenia, la República Checa, Hungría y Rumanía, el aumento superó con creces el 6%. En Estonia ronda ya más del 11%, en Lituania roza el 12%, en Bulgaria llega al 13,4% y en Letonia, al 17,4%.
«Tras haber examinado atentamente la situación no excluimos la posibilidad de aumentar las tasas en la próxima reunión», advirtió Jean Claude Trichet, quien, sin embargo, reconoció que el consejo de gobierno del Banco está dividido sobre esa posibilidad. «Hay consejeros que consideran necesario subir los tipos de interés, mientras que otros piensan que hay que hacerlo, pero más tarde, y algunos creen que no es necesario», explicó.
En el consejo de gobierno del BCE se sientan los presidentes y gobernadores de los bancos centrales de los 15 países que han adoptado el euro como moneda, además de Trichet, como presidente; un vicepresidente, y cuatro miembros del consejo ejecutivo, entre ellos el español José Manuel González Páramo.
Estados Unidos
La decisión de mantener los tipos y, sobre todo, las insinuaciones de Trichet sobre una subida en julio, provocaron ayer una seria caída en la cotización de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ante la posibilidad de que la Reserva Federal de ese país siga los pasos del BCE y adopte también a corto o medio plazo un incremento del precio oficial del dinero.
Las tasas del Banco Central Europeo son el tipo al que se presta el dinero a los bancos y cajas, y estos suelen aplicar de inmediato esas subidas y bajadas a los intereses con los que cargan sus créditos privados y al precio que cobran a otras entidades por el dinero que les prestan. Con la media de los índices de referencia de estos últimos se calcula el euríbor, que la mayoría de entidades usan para fijar sus préstamos hipotecarios a tipo variable. Una subida del BCE, por tanto, significa un incremento inmediato de las hipotecas.